Una noche soñé que era capaz de absorber los conocimientos de cualquier libro tan solo mediante el contacto de mi mano. No sólo interiorizaba los entresijos del saber que cualquier baúl de papel encerrara, ni mi poder se satisfacía con conocer todo lo que su autor había aprendido con el paso de los pesados años, si no que en mí, con la hiriente y aguda instanteneidad del látigo, se desveló el compejo sistema que hacía todo aquello posible. Los tambores sonaban al fondo y en la antaño oscura jungla de mi mente iluminada por esclarecedoras hogueras, lascivas y complejas expresiones algebraicas danzaban enlazadas con apetitosas cadenas de proteinas que sin dudarlo el más mínimo instante copulaban con cuanto gas noble se cruzara a su paso. Entonces fue cuando los tres chamanes entraron en escena, chascaron sus dedos y Nina Simone realizó la mejor versión de "The house of the rising Sun"... (con bonus track)
(Este tema ya lo puse en el otro blog, pero me di cuenta tarde, estoy con examenes... y ahora no me da la gana de cambiarlo :P)
Hace 8 años


